"Hay dos días en los cuales nunca pienso: ayer y mañana."
Esta frase demuestra las ganas de vivir la vida, el presente, sin preocupaciones. Refleja locura, diversión, adolescencia. Es una frase en la cual todos hemos pensado alguna vez, porque cuando vives el momento lo demás no importa. Nosotras pensamos que quedarnos en el ayer es tiempo perdido, lo que pasó, pasó y no hay vuelta atrás, no se puede cambiar el pasado. El mañana es incierto y es por eso que sí deberíamos pensar en él o al menos tenerlo en cuenta. Pero nosotras vivimos el presente, que es lo que creará nuestro mañana.
